Estimados miembros de la Comunidad Educativo Pastoral (CEP) de nuestra Obra salesiana “María Auxiliadora de Salamanca”:
Esta presentación del Proyecto Educativo‐Pastoral es tanto por protocolo como, principalmente, por significar que no es un papel más de tantos que se reciben para el desempeño de nuestras funciones.
No es un papel más, sino el papel más. Me explico.
Igual que nos gusta obrar «con sentido», o conforme a nuestro pensamiento y conciencia, también en nuestra tarea educativo-pastoral queremos que pase lo mismo.
Por eso el Proyecto Educativo‐Pastoral quiere exponer esas motivaciones últimas de nuestro Ideario Educativo, que es Católico. Porque es válido para todos los ambientes de la casa traigo aquí un documento oficial de la Iglesia, La Escuela Católica, en su nº 34, que dice:
«En el proyecto educativo de la Escuela católica, Cristo es el fundamento: Él revela y promueve el sentido nuevo de la existencia y la transforma capacitando al hombre para vivir de manera distinta, es decir, pensar, querer y actuar según el Evangelio, haciendo de las bienaventuranzas la norma de su vida. Precisamente por la referencia explícita, y compartida por todos los miembros de la comunidad escolar, a la visión cristiana –aunque sea en grado diverso‐ es por lo que la escuela es “católica”, porque los principios evangélicos se convierten para ella en normas educativas, motivaciones interiores y al mismo tiempo metas finales.»
Este planteamiento para el “Colegio” vale también para el ambiente “Parroquia” y el “Centro Juvenil”. Es decir, que en toda nuestra Obra salesiana distinguimos el fin de los medios, lo principal de lo contingente. Aunque las urgencias del funcionamiento nos traigan de cabeza (y de reloj) muchas veces, sin embargo (para no perder la cabeza ni el tiempo) el rumbo de lo que hacemos lo tenemos claro y siempre es el mismo: el nuestro, el de nuestro título o identidad.
En el presente Proyecto Educativo‐Pastoral son descritas, buscando concreción y adaptación a nuestra realidad, las actividades que realizan más explícitamente la acción católica de toda nuestra Obra salesiana. De su conocimiento viene la comprensión, el apoyo y la acción.
Y no son sólo las actividades. Es sabido que a través de los valores, los compromisos y los testimonios humanos, cristianos, y salesianos, de toda nuestra actividad como miembros de la CEP de esta Casa salesiana, también proyectamos y comunicamos la propuesta de vida católica que nuestros alumnos y familias esperan de esta presencia salesiana. Sobre esta propuesta implícita no dice este Proyecto. Lo presupone en un educador del “Colegio”, en un agente de pastoral de la “Parroquia” o en un animador del “Centro Juvenil” (como el valor al soldado).
Una anotación última. Todo lo implícito y explícito de nuestro Proyecto Educativo‐ Pastoral, a la corta y a la larga, crea un ambiente educativo que es cristiano. Ésa es la «calidad» salesiana que aquí queremos dar. Entre todos, porque somos conscientes de este Proyecto, estamos llamados a lograr un ambiente evangélico de caridad y libertad.
Si es así, todos nuestros alumnos, fieles o asociados, «deben percibir en la Escuela Católica (su escuela católica, su parroquia salesiana, su centro juvenil de “Salesianos María Auxiliadora de Salamanca”) la presencia viva de Jesús ‘Maestro’ y ‘Hombre perfecto’ en quien todos los valores encuentran su plena valoración» (‘Dimensión religiosa de la educación en la escuela católica”, nº 25).
Confío que el reto de conocer, apoyar y protagonizar este Proyecto nos hará el gran bien de toda la historia de la labor misionera de la Iglesia: que quien evangeliza es evangelizado. En nuestro caso, al educar en el colegio-evangelizar en la parroquia-animar en el centro juvenil; para ello tenemos este Proyecto, programado y aprobado para el sexenio 2017-2023.

Manuel Aparicio Sánchez
Director, y Comunidad Salesiana.

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